Planeta en fuego

Un blog de Álvaro Rafael

El blog

Sobre Halloween y la Venezuela tropical

Las culturas se enriquecen cuando intercambian entre sí costumbres, inventos, idioma. Le debemos mucho al ingenio chino, le debemos mucho a la civilización grecorromano, le debemos mucho a la cultura española (de hecho, me considero hondamente hispanoamericano). Usamos una lengua que no nació en nuestro continente, comulgamos con religiones que se originaron allende los mares, vestimos con una tradición occidental. Toda esta mezcla nos hace únicos en la diversidad del mundo. Esta mezcla es innovadora, nos impulsa a evolucionar. Pero de allí a adoptar partes del folclore de otras naciones la distancia es más larga y querer llegar hasta ese lado de las barreras que nos diferencian tiene como consecuencia el parecer enanos culturales e imitadores lamentables. Halloween no es una tradición nuestra, ni siquiera el Halloween que se celebra en Estados Unidos tiene que ver con el origen de esta celebración, que es una deformación de tradiciones celtas (luego cristianizadas) relacionadas con el cambio de estación y que fue llevada a Norteamérica por la diáspora irlandesa. Por eso celebrar Halloween en un país tropical como Venezuela, sin estaciones ni influencia celta, tiene un sabor de exotismo ridículo y consumista. Yo no veo en un suburbio de Kentucky a unos niños saliendo disfrazados de diablos de Yare ni en Iowa a una familia anglosajona comiendo una hallaca. Porque los estadounidenses tienen una cultura y un folclore propios, y no se dejan seducir por lo que viene de otros países en paquete de consumismo.