Planeta en fuego

Un blog de Álvaro Rafael

El blog

Ley de descentralización

Leviatán en Puerto Cabello

Lo primero que te enseñan cuando entras a cualquier facultad de Derecho es que la Constitución nacional tiene primacía sobre las demás normas jurídicas del país (pirámide de Kelsen, supremacía constitucional). De esa manera, ninguna Ley o Decreto presidencial puede estar por encima de la Constitución. Lo que acotan algunos profesores es: pero estamos en Venezuela.

Y, en efecto, estamos en Venezuela y sólo en Venezuela ocurren cosas como éstas. En los últimos días hemos visto cómo la siempre sumisa e inservible Asamblea Nacional modificó la Ley de descentralización (que llamarse así ahora es irónico) para revertir los logros que el país había conseguido con la descentralización y transferir la competencia de los puertos y aeropuertos al Ejecutivo nacional… el cual, digamos que «sorprendido» por esta reforma del muy independiente Poder Legislativo, no tuvo «más remedio» que firmar el ejectúse a la reforma de la Ley publicarla de inmediato en Gaceta Oficial.

Los argumentos son totalmente falsos y una bofetada a la inteligencia: desde que 1) tales instalaciones eran utilizadas para fines ilícitos (si esto es así, ¡pues que investiguen primero!) hasta 2) su mal uso por parte de las autoridades locales, yendo a 3) la extraordinariamente estúpida idea de que con esto se buscaba revertir el modelo neoliberal de la descentralización promulgada en la IV República y 4) reunificar el Estado. Ahora bien, habría que decirle a quienes argumentan que fueron ellos mismos quienes aprobaron en 1999 esa Constitución que establecía un modelo político-territorial federal y descentralizado y que el artículo 164 numeral 10 es claro cuando dice lo siguiente:

[note]Artículo 164. Es de la competencia exclusiva de los estados: 10. La conservación, administración y aprovechamiento de carreteras y autopistas nacionales, así como de puertos y aeropuertos de uso comercial, en coordinación con el Ejecutivo Nacional.[/note]

Es decir, que si desean que los puertos y los aeropuertos regresen al control del ejecutivo… ¡primero deben modificar la Constitución! Y para los que lo olvidan: esto estaba en la reforma constitucional que fue rechazada electoralmente. ¿En qué cabeza cabe que se puede dictar una Ley que desconoce lo que está escrito en la Constitución? ¿Qué interpretación tan superficial ha hecho el TSJ para que esto sea así? Esto no pueden hacerlo, es un Golpe de estado a la Constitución. Pero, claro, como no contamos con Poderes públicos decentes e independientes, ¿qué ocurre? Silencio absoluto, mutis general.

La razón es sencilla, no deberían mentir tanto nuestros señores diputados, ministros y presidente: quieren quitarle poder a los gobernadores que no son afectos a su Gobierno. Esto es bueno que lo entiendan los amigos europeos que creen que Chávez es demócrata porque llama a elecciones: es verdad, llama a elecciones y el mundo enfoca sus cámaras de televisión y envía sus reporteros a cubrir las elecciones y referenda en Venezuela para que ellos mismos vean la salud de la democracia venezolana, que permite incluso que opositores lleguen al Poder. Pero en cuanto se marchan los periodistas extranjeros, ocurre que el todo poderoso Estado nacional desmantela a las Gobernaciones y Alcaldías ganadas por la oposición. ¿Es esto democracia?

Lamentablemente, Venezuela avanza hacia un Estado cada vez más personalista, en el cual el Poder está en las manos de una sola persona, una sola persona que cada día está más fuera de control y no hay quien le ponga límites, porque a eso lleva la falta de equilibrio de poderes: a la corrupción total de las instituciones del Estado. Es grave. Sólo en Venezuela.