La culpa es de la vaca-Sambil La Candelaria

1

La culpa es de la vaca

·

Oyendo las recientes declaraciones del tren ministerial, una persona desprevenida llegaría a la conclusión de que la perversa constructora Sambil-Cohen ha levantado de la noche a la mañana un monumental centro comercial en todo el centro de la capital revolucionaria sin permiso municipal y sin que ninguna autoridad lo notara… hasta que tenía más del 90% de la construcción lista.

Ahora resulta que nadie sabe sobre la construcción del Centro Comercial Sambil-La Candelaria. Ningún ministerio sabe nada. El Gobierno del Municipio Libertador tampoco sabe nada, cuando es el encargado de dar los permisos. ¡El Presidente tampoco sabe y vive a unas cuadras de allí! Bueno…, se entiende, las cuestiones pequeñas que ocurren en este país le importan muy poco a un líder mundial que nunca está en casa.

La política venezolana es surrealista. El Gobierno primero lo expropia y luego le consultará a los vecinos sobre el destino de la construcción Centro Comercial Sambil-La Candelaria. Pero ¿a quién le preguntó si querían o no un centro comercial? Las opciones de qué hacer con la construcción ahora son claras: el Gobierno está claro en que hará lo que le dé la gana y muy poco le importará la opinión de los vecinos. Algo que recuerda mucho la frase tantas veces manipulada por ellos mismos que algún día soltara el ex presidente Rómulo Betancourt: «Disparen primero y averigüen después», en versión: expropien primero y pregunten después.

¿El problema es el tráfico que generaría? ¿Acaso no lo generará también la universidad, colegio, mercado popular, puticlub, nuevo Helicoide, sede del PSUV que pondrán allí? Si fuese así, habría que empezar por expropiar a media Caracas o andar a caballo.

De todo este enredo de mentiras, manipulaciones y evasión de responsabilidades están claras dos cosas: 1) el Presidente tomó a todo su Gobierno por sorpresa con sus declaraciones en Aló… y dio la orden vertical que obligó a todos a amoldarse a su capricho (¿vieron la cara del flamante alcalde de Libertador, Jorge Rodríguez? Habrá tragado grueso pensando: «Presidente, pero el anterior Gobierno municipal era de los nuestros»); 2) los mayores perjudicados son los vecinos de la zona, a quienes se les niega tener un centro comercial que hubiera revitalizado una zona económicamente estancada y cuyo centro comercial más importante (Galerías Ávila) ha quedado pequeño (sin contar que cierra temprano).

·

2

Los centros comerciales

·

Ahora también resulta que se han dado cuenta que Caracas está llena de esa lacra capitalista de los centros comerciales.

Es evidente que este Gobierno de lo que NO se ha dado cuenta (o peor aun, que es lo más probable, lo saben y no les interesa el tema) es que Caracas-la capital del país que (mal)gobiernan es una de las ciudades más violentas de Latinoamérica. Pongan a un lado las estadísticas (manipuladas o no): la sensación de inseguridad está en cada venezolano cuando sale a la calle y muchos de nosotros hemos sido, de manera directa o indirecta, víctimas del crimen.

Si al tema de la inseguridad se le suma el hecho que en Caracas escasean los espacios públicos donde caminar o reunirse, el resultado es lógico: los centros comerciales ofrecen el espacio de ocio perfecto para el caraqueño. Los centros comerciales han sustituido la función que deberían tener las plazas (pero nosotros ni las tenemos).

En lugar de andar pensando en expropiar centros comerciales (lo cual le costará al Estado miles de millones de los nuevos y ya devaluados bolívares), en lugar de toda esa palabrería socialista (e hipócrita*, porque quitando la ironía del artículo FUERON ellos mismos quienes dieron los permisos), deberían ocuparse de invertir en seguridad e infraestructura decente que permita a los habitantes de Caracas disfrutar de sus espacios públicos, y no estar evadiendo sus responsabilidades y otorgárselas a otros, tal como ocurre en el popular (y no por ello, bueno) libro de autoayuda La culpa es de la vaca. Deberían ocuparse de dar calidad de vida a los ciudadanos, en lugar de quitársela.

·

Nota al margen*: ¿Cómo será la reacción del Presidente cuando un día, regresando a La Casona, pase por el Millennium Mall en Los Dos Caminos? La Revolución son obras, y este mastodóntico centro comercial del Municipio Sucre se construyó bajo otro gobierno revolucionario, el del hijo del ex vicepresidente de la República.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *