Sobre las generalizaciones

La otra noche daba vueltas por  los chinos y salí un rato a fumarme relajado un cigarrillo y pasó una vieja; me miró de la cabeza a los pies y frunció el ceño, y se fue musitando que los jóvenes que nos la pasamos allí éramos todos unos vagos, unos drogadictos, unos bohemios (bueno, en realidad no oí todo eso, pero seguro que lo pensó). ¡Bah! Estúpidas generalizaciones. Allí adentro hay gente de mucho talento, arquitectos, diseñadores, artistas. Seguro que ella es de las viejas encopetadas de Chacao que van a misa todos los domingos y andan felices y saltando sobre el dedo gordo del pie por el papa latino: mírenlo al tal Francisco, defensor de la dictadura y de los curas pederastas, porque como sabes, todos los curas son unos pederastas. ¿Que estoy generalizando con los curas, dices? Bueno, este… las generalizaciones solo son malas cuando ellas me incluyen.

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