Planeta en fuego

Un blog de Álvaro Rafael

El blog

El eterno enigma de Kurt Cobain

One baby to another said,

I’m lucky to have met you

Drain you

Nirvana

 

Si alguien me preguntara cuál fue el hecho más trágico que recuerdo de mi niñez respondería que fue la muerte de Kurt Cobain (1967-1994)*. Nirvana fue la primera banda de rock de la que me hice seguidor, allá a principios de 1992, cuando mi hermano trajo a la casa un vinilo cuya portada me pareció tan extraña: Nevermind.

Mi conocimiento de la existencia de Nirvana fue antes, curiosamente gracias a uno de los programas íconos de la televisión latinoamericana de los noventa: Ocurrió así (sí, qué vergüenza, en aquellos años de ausencia de televisión por cable nos hacíamos adictos a cualquier porquería… ahora tenemos para escoger cosas peores). Recuerdo cuando, en el segmento final del programa, Enrique Gratas (el conductor del programa, para los más jóvenes) levantó su amarillista ceja izquierda para anunciar a una banda que hacía delirar salvajemente a los jóvenes estadounidenses con su música estridente (no pretenderán que recuerde textualmente lo que dijo alguien en 1991, pero por allí iba) y presentó el video de Smells Like Teen Spirit.

Fue precisamente en ese mismo programa que, en 1994, anunciaron la muerte de Cobain. RCTV pasaba este programa en horario estelar, y a pesar de que era un programa que hablaba de muertes, masacres, satanismo, muertes satánicas, mujeres que vendían su alma a Satanás para cometer masacres, nunca había tenido una cena tan miserable como la que tuve esa noche de abril.

La noticia me dejó ensimismado, porque, cuando tienes la madura edad de 10 años, no puedes comprender cómo alguien con tanta fama podía ser encontrado muerto varios días después por un electricista. Desde entonces mi gusto por Nirvana y, sobre todo, por la figura de Kurt Cobain, no hizo más que aumentar, siempre buscando una explicación de qué pudo causar esa muerte. Para quienes no lo hayan leído aún, es recomendable que pase por sus manos Heavier Than Heaven (o Kurt Cobain, la biografía, como tan exactamente tradujeron para la edición en español) de Charles R. Cross.

Es un libro que aporta bastante sobre la personalidad tan compleja de unos de los artistas que ha marcado tan significativamente a tantas personas. Hoy se acostumbra recordar otro año más de su muerte que, como su vida misma y su suicidio, está marcada por la sombra de no saber si fue hoy o mañana. Sólo personajes así se pueden dar el lujo de despertar un eterno enigma.

 


* En Hispanoamérica hay un error bastante extendido con el nombre completo de Kurt Cobain. He leído «Kurt Donald Cobain O’Connor» o «Kurt Donald Cobain Fradenburg». El primero hace referencia al apellido del segundo esposo de la mamá (Wendy O’Connor, casada con Pat O’Connor) y el segundo al apellido de soltera de esta (Wendy Fradenburg). Este error parte del desconocimiento de los nombres anglosajones. En países anglosajones no se usan dos apellidos y la madre pierde su apellido cuando se casa. por lo tanto, el nombre correcto es Kurt Donald Cobain.